martes, 28 de febrero de 2012

Aún vivo en el viento, frío y muerto...

Cuando me hayas olvidado, quizá aún contenga parte de mi esencia el aire que respiré, el aire que respiraste conmigo. Ese, ese que va por ahí, frío y muerto vagando sin rumbo fijo. Quizá -y solo es un mero pensamiento que me intenta apaciguar...- Quizá dicha esencia de mis susurros, de mis risas y lamentos sea mecida por el viento, el mismo viento que roza tus labios y que inunda tus adentros...
Quizá, aunque me hayas olvidado o lo creas así, he quedado y quedaré en ti, sin que puedas remediarlo.